





Pre - estudio: Fotografía a casa en ruinas -
Casa destruida por toma guerrillera 31 de diciembre 2001 - 2002
VARIACIONES
CORPORALES
HACIA UNA
RADIOGRAFIA
DEL DOLOR
AUTOR: JESÚS EDUARDO FERNÁNDEZ HUERTAS .
OBRA: VARIACIONES CORPORALES - HACIA UNA RADIOGRAFÍA DEL DOLOR
TÉCNICA: Escultura ensamble
MATERIALES:
Fragmentos de casa en ruinas; Adobes, piedras, ladrillos, vidrio, un plafón, un batidor de puerta, baldosas roja y amarilla, esquineros de paredes, capas de repello (acabados), cerámicas de baño azules y blancas; pedazos de eternit, ganchos de eternit y partes de pared.
Fragmentos de Casa Cural: Machimbre, baldosas para exteriores amarilla y roja.
Fragmentos de Banco Agrario: Un adobe.
Complementos: Varilla de ¼ y media pulgada para construcción, cemento blanco, color mineral negro, y agua.
DIMENSIONES: Altura 1 metro 65 cm. Ancho: 30 cm. Fondo: 30cm
2017-2018
Las prácticas ceremoniales de la momificación o embalsamiento de más alto nivel son originarias del antiguo Egipto, ejecutadas para perpetuar el nombre de los faraones, de que no cayeran en el olvido, de ahí que sus nombres se colocaran en las cámaras funerarias para que se recordaran eternamente; por otra parte, para los miembros de la nobleza, el poder aplazar la corrupción del cuerpo era, en cierto modo, una victoria sobre la muerte, demostrando que, incluso, en aquel momento decisivo, ellos eran diferentes al resto de los mortales. En síntesis; la importancia de estas ceremonias reside en su capacidad para garantizar la inmortalidad del difunto. El embalsamiento de un cadáver y su exhibición en público no sólo es un proceso material de preservación, sino también simbólico del nexo entre pasado y presente al igual que las ruinas expuestas en este trabajo.
La construcción de la obra es un acto ceremonial, por la forma de concebir la vida, la muerte, por hacer parte de tradiciones sacerdotales originarias legadas por Dios, la naturaleza, taitas de poder y por pensar en una acción simbólica embalsamadora; también como estrategia para evocar a un testigo elocuente, que hable de manera universal de la guerra desde cualquier punto del planeta, por último complementar la ejecución de las obras realizadas alrededor del cementerio, teniendo en cuenta que el objetivo central es darle santa sepultura al dolor y que mejor manera que hacerlo palpable, es decir, exteriorizarlo.
Recordar es de vital importancia para el ser humano, pues lo afirma a una realidad; pero inmortalizar junto a alguien un recuerdo que mortifica, libera.

“Las Variaciones Corporales” son métodos de embalsamiento que se dan por efecto del proceso creativo, más aún si hay una pregunta y un enfrentamiento a un problema de memoria; la necesidad de conservar, transformar, surge a medida que el pensamiento madura y se concibe el arte como instrumento de resistencia y de lucha contra la amnesia.
El embalsamiento de objetos en esta obra en particular, lo determina un movimiento espiritual originado por la urgencia de disolver y de exorcizar el dolor personal, ocasionado por la cantidad de información recopilada sobre la violencia, lo inhumano, y la carga histórica que traen las presentes ruinas. Por otro lado, es tomado para realizar una especie de radiografía del alma frente a actos funestos, es una forma literal de enseñar las heridas profundas e imborrables de manera subjetiva y universal que padece el alma cuando es violentada (el dolor interno, el nudo en la garganta, el estrés postraumático, el silencio que mata a cuenta gota).









